
Una jornada conjunta entre la academia y AdaptaClima permitió avanzar en la restauración de ecosistemas en Esmeraldas, fortaleciendo la resiliencia del territorio frente al cambio climático y generando beneficios directos para las comunidades locales.
Un esfuerzo integral por la naturaleza
En la provincia de Esmeraldas se desarrolló una jornada ambiental que combinó tres acciones clave: la restauración forestal, el monitoreo de áreas ya intervenidas y el manejo de un vivero agroforestal. Estas actividades se ejecutan en el marco del proyecto AdaptaClima ejecutado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) junto a la Universidad Técnica Luis Vargas Torres de Esmeraldas y su Facultad de Ciencias Agropecuarias (FACAP).
Restauración forestal: recuperar el bosque, proteger el futuro
Se restauraron 15 hectáreas en el Bosque Mútile, una zona declarada Área de Conservación y Uso Sostenible (ACUS) por su alta relevancia ecológica para Esmeraldas. En este espacio se sembraron especies nativas como guayacán, cedro y fruta de pan, fundamentales para recuperar la biodiversidad, mejorar la calidad del suelo y capturar carbono. Estas acciones no solo regeneran el bosque, sino que también ayudan a mitigar los efectos del cambio climático y a proteger los medios de vida de las comunidades.



Revisión y monitoreo constante para asegurar bosques sanos
Además, se evaluaron 25 hectáreas restauradas previamente. Los resultados muestran una tasa de sobrevivencia del 80%, lo que evidencia una buena adaptación de las especies al entorno. Este seguimiento permite identificar mejoras necesarias y garantizar que los procesos de restauración sean sostenibles en el tiempo.



Vivero agroforestal: la base de todo el proceso
El vivero agroforestal cumple un rol fundamental al producir y cuidar las plantas que luego se utilizan en las áreas de restauración. Aquí se realizan tareas como riego, control de maleza y cuidado fitosanitario, asegurando plantas de calidad que fortalecen soluciones basadas en la naturaleza para reducir riesgos como inundaciones o deslizamientos.



Una respuesta local al cambio climático
Estas acciones son especialmente relevantes para Esmeraldas, una provincia altamente vulnerable a los efectos del cambio climático. La restauración de bosques y el fortalecimiento de sistemas agroforestales contribuyen a proteger los ecosistemas, reducir riesgos ambientales y mejorar la resiliencia de las comunidades.
Desde el PNUD, mediante el proyecto AdaptaClima, se reafirma el compromiso de seguir acompañando estos procesos, fortaleciendo alianzas con la academia y las comunidades para impulsar soluciones sostenibles que protejan el ambiente y promuevan el desarrollo resiliente en el país.
Sobre AdaptaClima
El Proyecto Regional Chile–Ecuador: “Reducción de la vulnerabilidad climática y el riesgo de inundación en áreas urbanas y semiurbanas costeras en ciudades de América Latina y el Caribe, AdaptaClima” es una iniciativa del Ministerio del Medio Ambiente de Chile (MMA) y del Ministerio de Ambiente y Energía de Ecuador (MAE), implementada por CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, y financiada por el Fondo de Adaptación. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) actúa como entidad ejecutora.
AdaptaClima busca reducir la vulnerabilidad de las ciudades costeras frente a los impactos negativos del cambio climático. Sus prioridades incluyen fortalecer la capacidad de respuesta ante desastres como inundaciones, deslizamientos de tierra y flujos de lodos, promoviendo una cultura de adaptación en la región.
Las acciones de AdaptaClima se concentran en las ciudades costeras de Antofagasta y Taltal, en Chile, y Esmeraldas, en Ecuador, con el objetivo de generar aprendizajes y buenas prácticas replicables en otros territorios de América Latina y el Caribe.


