
La instalación de señalética ambiental e informativa en puntos estratégicos de la ciudad promueve el cuidado de los recursos naturales, la comprensión de los riesgos climáticos y una ciudadanía más consciente y preparada frente al cambio climático.
En el marco del proyecto AdaptaClima, se realizó la instalación de señalética ambiental edu-comunicacional en distintos puntos de la ciudad de Esmeraldas, como parte de las acciones orientadas a fortalecer la conciencia ciudadana sobre los riesgos relacionados con el clima y promover una cultura de adaptación al cambio climático.
Esta actividad forma parte de una de las prioridades del proyecto, enfocada en que la población local y el personal de gobierno incrementen su conciencia sobre los riesgos climáticos. A través de mensajes claros, visuales y adaptados al contexto local, la señalética busca acercar información útil a la ciudadanía sobre el cuidado de los recursos naturales, los efectos del cambio climático y la importancia de adoptar prácticas que contribuyan a la protección del entorno.



La señalética fue ubicada en sectores estratégicos de alta visibilidad y accesibilidad de la ciudad, incluyendo zonas comunitarias, espacios públicos, áreas cercanas a rutas de evacuación, puntos de encuentro y sectores expuestos a amenazas como inundaciones y deslizamientos. En total, se instalaron 32 señaléticas en la ciudad de Esmeraldas: 19 informativas, orientadas a promover mensajes de sensibilización ambiental, cuidado de los recursos naturales y adaptación al cambio climático; 6 señaléticas de riesgo de amenaza, que permiten identificar zonas expuestas; 5 señaléticas de ruta de evacuación, destinadas a orientar a la población ante posibles emergencias; 1 señalética de zona de seguridad y 1 señalética de albergue.
Además de su función informativa, esta acción forma parte de la estrategia de comunicación y educación pública del proyecto en Esmeraldas. Su propósito es contribuir a que la población identifique mejor los riesgos presentes en su entorno, reconozca la importancia de proteger los ecosistemas y fortalezca su rol activo en la construcción de una ciudad más resiliente.



La instalación de la señalética también complementa otras acciones impulsadas por AdaptaClima en Esmeraldas, orientadas a reducir la vulnerabilidad climática mediante infraestructura resiliente, soluciones basadas en la naturaleza, sistemas de alerta temprana, fortalecimiento de capacidades y procesos de participación comunitaria.
Con esta intervención, Esmeraldas cuenta con nuevos elementos edu-comunicacionales en el espacio público que refuerzan la importancia de la adaptación al cambio climático como una tarea compartida entre instituciones, comunidades y ciudadanía.
Desde el PNUD mediante AdaptaClima reafirmamos nuestro compromiso de continuar impulsando acciones que acerquen el conocimiento climático a la población, fortalezcan la preparación comunitaria y promuevan una cultura de cuidado ambiental, prevención y resiliencia en los territorios más expuestos a los impactos del cambio climático.



Sobre AdaptaClima
El Proyecto Regional Chile–Ecuador: “Reducción de la vulnerabilidad climática y el riesgo de inundación en áreas urbanas y semiurbanas costeras en ciudades de América Latina y el Caribe, AdaptaClima” es una iniciativa del Ministerio del Medio Ambiente de Chile (MMA) y del Ministerio de Ambiente y Energía de Ecuador (MAE), implementada por CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, y financiada por el Fondo de Adaptación. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) actúa como entidad ejecutora.
AdaptaClima busca reducir la vulnerabilidad de las ciudades costeras frente a los impactos negativos del cambio climático. Sus prioridades incluyen fortalecer la capacidad de respuesta ante desastres como inundaciones, deslizamientos de tierra y flujos de lodos, promoviendo una cultura de adaptación en la región.
Las acciones de AdaptaClima se concentran en las ciudades costeras de Antofagasta y Taltal, en Chile, y Esmeraldas, en Ecuador, con el objetivo de generar aprendizajes y buenas prácticas replicables en otros territorios de América Latina y el Caribe.


